El Mantaro revive cuando usamos evidencias científicas en la toma de decisiones para el desarrollo integral.
El Mantaro revive cuando incluimos a la salud y al ambiente en nuestro enfoque de desarrollo.
El Mantaro revive cuando el Estado, las empresas y los ciudadanos vigilamos que nuestro ambiente este libre de contaminantes.
El Mantaro revive cuando promovemos el diálogo a favor del bien común.
El Mantaro revive cuando participamos en la toma de decisiones de los asuntos ambientales de nuestra comunidad.

sábado, 26 de enero de 2013

PRONUNCIAMIENTO DE L@S JOVENES AL VI CONGRESO INTERNACIONAL


Las delegaciones de organizaciones de jóvenes provenientes de los países de Bolivia, Canadá, Chile, Estados Unidos y Perú, junto a los asistentes al VI Congreso Internacional de Jóvenes Ambientalistas “Desafíos de la Ecología en el Nuevo Milenio” reunidos en la ciudad de Concepción en Perú, los días del 14 al 17 de enero del 2013, expresamos lo siguiente a nuestros conciudadanos habitantes de este planeta:

Agradecemos la acogida de la población local, así como, los espacios para la reflexión e intercambio que se nos ha brindado en esta oportunidad.

Saludamos los avances en mejorar las condiciones de sus servicios municipales a la población, en cuanto al tratamiento de los desechos sólidos y el tratamiento de las aguas residuales, monitoreo ambiental del aire y sonido en esta ciudad.

Hemos compartido conocimientos y sentimientos referentes a las experiencias adquiridas en los caminos para enfrentar los problemas que consideramos que son de mayor importancia para la continuidad de la vida en nuestras distintas localidades del mundo y los variados  ecosistemas que soportan las condiciones de nuestra existencia.

En estas circunstancias difíciles para guardar los equilibrios de las condiciones de vida en la biosfera, los jóvenes, asumimos nuestra responsabilidad y conciencia ambiental para actuar en armonía con la naturaleza, en el  que vemos representada la conciencia universal.

Animamos a recuperar la sabiduría y conocimiento de nuestros pueblos aborígenes en cuanto al cuidado de los ecosistemas, en el uso eficiente de la energía limpia en sus distintas manifestaciones naturales, la gestión del agua y la convivencia con la naturaleza.

Solicitamos a las autoridades nacionales, regionales y locales, mayor inversión en los sistemas de educación a los niños y jóvenes, comprometiéndolos en procesos de investigación con objetivos de largo plazo; por ser ellos, los elementos con mayor potencial para ejercer los cambios frente a los actuales desafíos ambientales y sociales.

Impulsar desde las políticas públicas el mejoramiento en el uso eficiente de la energía solar hídrica y geotérmica en nuestras comunidades rurales.

Invocamos a nuestras autoridades educativas y padres de familia, motivar, sustentar y acompañar las iniciativas de investigación local de los niños y los jóvenes, especialmente las que estén de acuerdo con la cultura de nuestros pueblos y que siembren en los jóvenes nuevos paradigmas de convivencia armónica.

Hacemos un llamado a todos los jóvenes para tomar conciencia de nuestra realidad, para iniciar acciones colectivas y campañas de incidencia, para adaptarnos y coincidir con los rápidos cambios del planeta.

Exhortamos a las distintas organizaciones del Estado peruano, analizar y actuar de manera coordinada en la firme defensa de los derechos sociales y ambientales de  los pueblos afectados por la intervención de las empresas extractivas y generar alternativas frente a los riesgos asumidos por los acuerdos en el capítulo de inversiones de los tratados de libre comercio que dan origen a las demandas de arbitraje internacional, como en el caso de La Oroya.

Apoyamos las acciones que vienen realizando las organizaciones sociales y la iglesia en defensa de los recursos ambientales y la atención inmediata de los afectados por la contaminación ambiental en la Región Junín.

Consideramos importante la puesta en vigencia y la aplicación de los sistemas de monitoreo participativo y comunitario en las regiones con riesgo de afectación por las actividades productivas y la irrestricta fiscalización del cumplimiento de las leyes y normas ambientales, la  consulta previa, y el respeto de los derechos a las comunidades  nativas, campesinas y afroperuanas, por parte de las empresas e instituciones responsables. 

Que se revisen las políticas de asistencia social e inclusión aplicadas por el gobierno, para no generar grandes concentraciones humanas en las ciudades que descompensan los equilibrios con el campo y generan poblaciones dependientes del Estado.

Los jóvenes nos comprometemos con la problemática ambiental, asumiendo nuestra responsabilidad como centros de nuestro entorno ecológico.

 Concepción, 17 de enero del 2013